domingo, 25 de agosto de 2013

Nuestro día a día (Julio 2013).



Andreu y Urtzi montando la tienda en el alberge de Cellers-Llimiana.
 
El edificio es la antigua estación de tren.
 
 
Por la tarde estuvimos con las otras dos familias con las que fuimos remando.
 
 
Y por la mañana aprovechamos para visitar a Era, la yegua que tenemos apadrinada.
 
Aquí Urtzi y Ainara.
 
Los caballos paraban para comer a su aire.
 
 
Aquí cogiendo ciruelas del albergue.
 
 
Ainara está con su amiguita Olivia. Esta familia de Cádiz la conocimos por internet el año pasado antes de ir a Hesfes. En el festival nos hicimos amigos y este año han venido a pasar una semana en casa de camino a Hesfes.
 
Aquí Tano jugando de lo lindo con los niños.
 
Olivia y Ainara en Camarassa. Nos gusta ir a la piscina pero la verdad es que como un río no hay nada.
 
 
 
Naikari buscando piedras "preciosas".
 
La mamá de Olivia y Teo también se llama Ainara. Aquí está ella leyéndoles.
 
Otro fin de semana estuvimos en casa de Lluís Culleres. Trabaja en la protectora de animales de Lleida en Vallcalent. Le apasionan las aves. 
 
Ainara sosteniendo esta águila.
 
Naikari quería tocarla.
 
 
También tiene ponis y caballos.
 
 
La tercera semana de julio hicimos un encuentro de familias home-unschoolers en casa de nuestros amigos Mar y Xavi.
 
En una de las casitas que tienen en los árboles.
 
 
Aquí los tenemos comiendo almendras.
 
Nos reunimos 10 familias. Nos lo pasamos genial.
 
A cambio de acampar en su terreno les ayudamos en tareas. Aquí Andreu sacando piedras del campo.
 
Nos hicieron varias obras de teatro espontaneas. Aquí Ainara (la brujita) con Iria.
 
Vino un vecino y liberó esta pájaro tan raro.
 
Mar y Xavi tienen nidos para las lechuzas.
 
Hicimos una salida al río.
 
Aquí comiendo de lo lindo.
 
En su piscinita de relax. El año que viene repetimos seguro.
 
 
A finales de julio tuve el intensivo de 4 días de mi formación en psicoterapia Gestalt. En esta foto estamos todos de blanco, yo soy la de en medio de pie con gafas.
 
 
 
 
 

miércoles, 21 de agosto de 2013

"Yo también quiero ser Unschooler".



Hace tiempo, al principio de este blog, escribí varios artículos sobre qué es Unschooling (aprendizaje autónomo) y también di mis modestos consejos sobre cómo pasar de ser Homeschooler a Unschooler o cómo flexibilizarnos los adultos en cuestiones de educación, aprendizaje y crianza respetuosa.

 

Ahora quiero hablar sobre experiencias de otras familias. Querer ser Unschooler no es algo que se pueda decidir o hacer de un día para otro. Me explico, para mí, personalmente hablando, el Unschooling es mucho más que una forma de aprendizaje autónomo. Es toda una filosofía de vida. Por ejemplo: ¿Cómo se puede ser Unschooler y tener unos horarios super rigidos en las comidas o en ir a dormir?

 

Hace poco varias familias se pusieron en contacto conmigo porque querían flexibilizarse y desescolarizarse un poco y necesitaban ayuda, consejo, alguien con quien compartir sus inquietudes. Habían visto alguna conducta en alguno de sus hijos que les hacía sospechar que el niño/a en cuestión no era feliz, no se sentía a gusto o sus necesidades no estaban siendo satisfechas adecuadamente y pensaron que podía ser debido, quizás, a la forma en que los trataban o les enseñaban. Efectivamente era debido a eso y más factores, pero ¿cómo podían ayudarle a sentirse mejor?

 

Después de haber visto este proceso en estas familias me he dado cuenta de que esto del Unschooling no es para todos. Aunque uno quiera serlo no basta con la intención. El aprendizaje autónomo junto con la crianza respetuosa hay que sentirlo, vivirlo, nos tiene que salir de dentro. No nos lo pueden meter desde fuera. Los demás solo pueden despertar algo que ya tenemos dentro. Nadie nos puede ayudar a ser quienes no somos en realidad. Ser auténticos con nosotros mismos es esencial.

 

Hay niños que funcionan  bien siendo “dirigidos” moderadamente. También hay que saber y reconocer que para un niño que ha estado “dirigido” durante algunos años le será mucho más difícil saber qué quiere hacer en determinados momentos que uno que no ha tenido que pasar por una enseñanza dirigida. Una mamá me decía: “¿Es que los tuyos no se aburren nunca? Mi hija, desde que le damos libertad, no sabe qué hacer, está todo el día aburrida y solo quiere estar delante del ordenador o ver la tele o que yo le diga lo que tiene que hacer”. Esta niña está en pleno proceso de desescolarización aunque no haya ido nunca a la escuela. Es muy difícil saber qué hacer con nuestro tiempo si nunca, antes, hemos tenido la necesidad ni la oportunidad de escoger lo que realmente queremos, deseamos o necesitamos. Dos ejemplos muy claros sobre esto serían: A la mayoría de adolescentes que van a la escuela les cuesta mucho, muchísimo, escoger que quieren estudiar cuando llegan a la edad de ir a la universidad. Hasta entonces nunca han decidido (no se les ha sido permitido escoger) qué quieren hacer ni cuándo ni cómo y un buen día les dicen que tomen una de las decisiones más importantes de su vida. No pueden saberlo y es absolutamente lógico. No les hemos dejado escucharse hasta ese día en el cual están confusos e indecisos. El otro ejemplo serían los jubilados. ¿Cuántos hombres jubilados conocemos que están tristes y deprimidos por qué ya no tienen que ir a trabajar? En mi opinión, deberían estar saltando de alegría por tener todo el tiempo del mundo para hacer todo aquello que les apasiona. ¿A caso no les gusta hacer nada? El problema es que durante toda su vida han sido los “otros” los que han decidido qué tenían qué hacer, cómo, cuándo y dónde. Ahora que son “libres” no saben qué hacer con esa libertad y se deprimen o piden querer volver a trabajar.

 

Pues, algo parecido les pasa a los niños cuando han sido dirigidos y luego levantamos los límites o dejamos de dar órdenes…  Se sienten un poco perdidos e inseguros.

 

En mi opinión, el “hándicap” lo tenemos los adultos, los padres. En especial las mamás.  Creo, por no decir sé, que todos los niños nacen siendo autónomos, auténticos, curiosos… pero con el tiempo los vamos “domesticando”, “domando” y les acabamos robando lo más preciado: la motivación intrínseca y la curiosidad intelectual innata. Solemos hacerles lo que nuestros padres, inconscientemente,  también nos hicieron. Hay muy pocos seres humanos criados con libertad de decisión y de elección y con respeto y en los cuales se haya confiado. A la mayoría nos han dicho (con palabras o sin ellas) cosas como: “hay que estudiar  para llegar a ser alguien, tú no sabes nada, los adultos siempre tenemos razón, esto no se hace así, qué sabrás tú, ahora no es el momento, eso son tonterías, no te puedes levantar todavía, no salgas, vas a caerte, no subas, me pones de los nervios, pesado, es que no te enteras, tú no tienes razón, yo sé más que tú, aunque no te guste hay que hacerlo, para conseguir cosas hay que sufrir, cállate, mírame, no lo toques, vete, déjame, no me molestes, ahora no puedo, por qué lo digo yo, hazlo y punto…” Podría seguir hasta mañana. Con todos estos introyectos ¿cómo vamos a poder, nosotros, dar a nuestros hijos esa libertad que no conocemos?, ¿cómo vamos a confiar en ellos en que sí van a aprender  todo aquello que vayan a necesitar sin que les tengamos que estar dirigiendo y programando si nunca confiaron en nosotros?. ¿Por qué muchos adultos necesitamos hacer las cosas bajo presión o porque alguien nos lo manda y si no es así, simplemente, no lo hacemos? La respuesta es fácil, porque así es cómo nos lo enseñaron. Tuvimos que pasarnos muchos años haciendo y estudiando cosas  que no queríamos y aprendimos la lección muy bien: Si no nos obligan no lo hacemos, si no nos sentimos obligados no hace falta hacerlo…

 

En conclusión, hay padres y madres que no pueden ser Unschoolers y por consiguiente sus hijos tampoco lo podrán ser (como hijos). Lo más difícil es desescolarizar nuestras mentes adultas. Hay muchos padres y madres que tienen muchos miedos sobre los títulos, niveles… y prefieren darles a sus hijos unos conocimientos básicos que ellos escogen para así sentirse, ellos, bien. Otros temen mucho el qué dirán sus amigos, familiares, vecinos…

 

Algo muy importante es que si la mamá o el papá no están bien, no se sienten seguros, no están cómodos, tienen dudas, no son auténticos, copian o imitan a otras familias… el Unschooling no podrá “florecer” de ninguna manera. ¿Cómo va a aprender un niño de una forma autónoma y satisfacer sus necesidades si ve que mamá o papá están mal? Primero tenemos que tener un papá y una mamá felices para luego poder permitir que nuestros hijos lo sean. No se puede ser Unschooler al precio que sea. Primero es la relación con nuestros hijos y pareja antes que cualquier otra cosa.

 

He visto alguna mamá o papá sufriendo al dar libertad a sus hijos y esa ansiedad, inseguridad, miedo… puede hacer más daño que bien a los niños. Yo sufro y lo paso mal cuando mi hijo, Urtzi, se sube a los arboles muy alto o escala muros. Hay momentos en que tengo que pedirle, con respeto pero con firmeza, que por favor se acerque un poco más al suelo ya que mi corazón va a mil. Hay mamás que también sufren si sus hijos no leen a los 6-7 años o no se saben las tablas de multiplicar. Y supongo que por eso les enseñan o se las hacen aprender. En ambos casos hay miedo y falta de confianza.

 

Más vale una familia Homeschooler  feliz que una Unschooler infeliz. Más vale tener los niños en el cole que  tenerlos en casa con un/a mamá/papa estresada/o e irritable.

 

Una anécdota real: Hace 2 años, en Inglaterra nos hicimos amigos de una familia Unschooler de la cual aprendí mucho. Al año siguiente nos invitaron a pasar unos días en su casa y allí vi que el matrimonio no llevaba nada bien el tema del Unschooling. La mamá era una Unschooler convencida y muy radical pero el papá no estaba cómodo. El necesitaba tener horarios para acostar los niños, más orden y rutina… Ella no quería cambiar nada hasta que un buen día al cabo de unos meses me escribió contándome que se habían separado por que el marido ya no podía sostener más la situación… La cuestión es que al separarse ella tiene que trabajar más y por lo tanto ha tenido que escolarizar a los niños.

 

Y yo me pregunto, ¿estos niños no hubiesen estado mucho mejor con papá y mamá juntos aunque la mamá hubiese tenido que ceder un poco en el tema del Unschooling? ¿No hubiese sido mejor tener que acostarse a una hora determinada con mamá o tener que aprender algo en concreto que tener que ir al cole y tener a papá y mamá separados? Pienso que un matrimonio es más importante que querer ser Unschooler, en este caso.

 

Lo ideal sería poder dar a nuestros hijos lo que legítimamente les pertenece y merecen pero, quizás, no siempre nos sea posible.

 

Me siento tan afortunada por poder llevar la vida que deseamos y por poder darles a nuestros hijos toda la libertad, confianza y respeto que merecen. GRACIAS!

domingo, 18 de agosto de 2013

Damos una charla en Tarragona hoy.

Mónica, Lilian y yo vamos a dar una charla sobre "experiencias en educar en casa" hoy en Tarragona. En IMAGINADA en la feria de Sant Magí. Tendrá lugar en los jardines Camp de Mart a la 1 del medio día. Si tenemos ocasión de grabarla quizás la publique ( aún no sé si será en castellano o catalán).

domingo, 11 de agosto de 2013

Artículo de Laura Gutman.

La prosperidad universal
La humanidad evoluciona cuando intercambiamos capacidades, recursos, ideas, aprendizajes y experiencias. Nos parecemos a las hormigas: tenemos un cerebro colectivo y cuando “lo usamos”, todos aprovechamos los aciertos y desaciertos del prójimo. En cambio cuando el “miedo” funciona como escudo contra lo desconocido, los individuos (o las comunidades) nos encerramos en nuestras propias ideas y así, involucionamos. De hecho a lo largo de la historia, las épocas menos prósperas han sido aquellas en las que los individuos nos hemos recluido en conceptos rígidos o alejados del intercambio con lo diferente.

A escala individual pasa lo mismo. O nos encerramos en “lo conocido” y ahí permanecemos agazapados y temerosos…o decidimos “indagar” más allá. Abordar la construcción de una biografía humana es un comienzo posible. ¿Es importante la vida de un solo individuo? Para cada uno no hay nada más importante que la propia vida. Pero más interesante aún es pensar que “somos parte” de ese cerebro colectivo. Para ello, podemos observar el devenir de la historia de los seres humanos, las diferentes civilizaciones y los desafíos que hemos utilizado para sobrevivir encontrando un propósito transcendental. También podemos averiguar cómo hemos nacido en otros milenios, cómo ha sido nuestra relación con el universo, cómo hemos adorado a nuestros dioses, cómo hemos obtenido alimento y confort, cómo hemos amado, cómo hemos entendido el más allá o cómo hemos usado los recursos de la tierra.

Con una “lente” tan ampliada, nos daremos cuenta que proponer a un individuo un recorrido por su biografía humana, no tiene que ver con encontrar soluciones puntuales a hechos de su vida cotidiana. Tampoco significa que va a resolver cómo destetar a su hijo, o que va a poder salvar su matrimonio o que logrará aumentar su alegría de vivir. No. Eso es una nimiedad. Cada biografía humana tiene que devolverle al individuo una mirada amplia, abierta, global y trascendente de su sí mismo. Y sobre todo, esta indagación habrá valido la pena cuando ese individuo tenga la certeza de que su nuevo “saber” opera en beneficio del bien común. Por eso, quienes queremos revisar nuestra biografía humana, tenemos que saber que el fin no es el bienestar de un solo individuo. Sino que el objetivo descansa en la prosperidad universal. Conocerse a sí mismo sirve para que el conocimiento universal crezca. Recordemos que el propósito siempre es mayor.
Laura Gutman.

jueves, 8 de agosto de 2013

Quiero compartir el testimonio de Laura Grace.

Esta madre con hijos ya adultos nos cuenta cómo empezó-entró en el mundo del homeschooling. me ha encantado leer a esta mujer.

http://lauragraceweldon.com/2013/07/19/homeschool-worries-erased-with-research-experience/

Agenda encuentro de familias EFAEC 2013.

Quiero compartir esto. Nos vemos allí.

Un encuentro de todos y todas
Puesto que el EFAEC es de todas las personas que quieran formar parte de él, este año tendremos una “unconference”, una des-conferencia, si se nos permite el neologismo. Para ello nos valdremos del formato de la tecnología de espacio abierto (ver nuestro blog efaec.blogspot.com para mas detalles) para determinar las estructuras diarias del encuentro. Queremos la máxima participación, y entendemos y queremos el gran efecto que puede producir la sinergia de distintos puntos de vista enfocados a una causa común. Como en el eterno baile – más que lucha – entre el orden y el caos, tendremos también algunas charlas, talleres y actividades programadas (aunque sólo algunas de ellas tendrán un día fijo debido a sus características especiales).
Para hablar antes del encuentro y después, hemos preparado un red social para todos y todas con interés en la educación alternativa en Europa, el European Alternative Learning Cooperative, http://freelearning.ning.com/
Tenemos dos objetivos fundamentales para este encuentro: que todo el mundo lo pase estupendamente, y que terminemos la semana con más fuerza como colectivo. Si conseguimos cumplir estos objetivos será gracias a todos y todas y este empuje servirá seguro para mejorar la situación del movimiento de la libertad educativa.
Con la participación de ALE, Summerhill, the European Alternative Learning Cooperative, Crecer Sin Escuela, Coordinadora Catalana per la regulació de l'educació de família, Crecer en Libertad, Asociación Española de Recursos Educativos, Asociación de Menores, Escola Liberi, Ojo de Agua, y más por concretar.
Luchas para la libertad de educación en Europa EFAEC 2013http://efaec.blogspot.com.es/2013/08/luchas-para-la-libertad-de-educacion-en.html
Charlas, debates, coloquios, talleres relacionados con educación EFAEC 2013http://efaec.blogspot.com.es/2013/08/charlas-debates-coloquios-talleres.html
Actividades para todos los edades EFAEC 2013http://efaec.blogspot.com.es/2013/08/actividades-para-todos-los-edades-efaec.html
Fechas y Tarifashttp://efaec.blogspot.com.es/2013/07/fechas-y-tarifas.html

lunes, 5 de agosto de 2013

Nuestros intereses y pasiones.


Ainara (8 años y medio) es super creativa y se pasaría el día haciendo cosas manuales. Le encanta coser, hacer su tapiz, hacer cositas con barro… También se inventa historias y las graba en mi grabadora o las escribe en sus libritos de papel. Hace poco le dijo a su papá que quería hacer una película y empezó a montar un gran escenario en casa. Empezó a poner  de todo por todas partes y cuando lo tuvo cómo ella quería la filmamos con la cámara y luego papá se lo puso en el disco duro. Estas son las actividades que hacen con papá de vez en cuando. También la filmé yo explicándonos cómo aprendió a leer y escribir. Quería hacer una entrada en su blog pero no escrita sino que quería un video. Lo de tener blog le gusta mucho y sigue mandándose mails con las amiguitas. Ahora se escribe mucho con una amiga que hace mucho que no ve, Laia. Fue homeschooler  durante un año pero ahora ha vuelto al cole y ya no coinciden tanto. A ver si los visitamos este año… Empieza a mostrar interés por escribir “bien”. Se da cuenta que cuando no escribe una palabra correctamente el corrector, a veces, se la subraya y ella no quiere ver esa ralla. También se manda mails escritos en inglés con Tahea, una amiguita que conoció en Inglaterra hace dos años, en el festival de Hesfes. Todavía no puede leer ni escribir “bien” en inglés pero ella me pide ayuda o se lo escribo yo en un papel y ella lo va copiando y así va aprendiendo a su ritmo. El inglés se escribe muy diferente de cómo se pronuncia y le cuesta. Hay palabras que las recuerda de memoria y no necesita que yo se las escriba pero al ser una lengua muy distinta del catalán y el castellano aún necesita más tiempo. No obstante lo habla y entiende perfectamente. Finalmente dejó tanto las clases de ballet como las de piano. Le supo muy mal pero no acaba de encontrar lo que necesita y quiere. La profesora de ballet estaba casi más interesada en los festivales de primavera, Navidad, final de curso… que en el ballet. Tenían que repetir una y otra vez los pasos y Ainara no quería eso sino que lo que realmente me decía era: “Mamá a mí lo que me gusta es el ballet no esas canciones modernas para luego salir al escenario un minuto, tenemos que repetir las coreografías 10 o más veces y no hay tiempo para el ballet…” Primero iba dos días por semana, luego solo uno, luego descansó 15 días y finalmente dejó de ir.  Ahora hacemos clases de piano online Hemos descubierto este chico y de momento lo vamos probando tanto ella como yo… ya os contaremos. Lo del ballet no sé cómo lo vamos a poder hacer… de momento ella baila en casa, en la calle… a su aire. Últimamente también está muy interesada en el mundo de los nomos, hadas, dragones… Se pasa el día jugando con los gatitos con Naikari y Urtzi. Es que les apasionan los animales a los 3. Hace unos días se puso a hacer unas sumas sentada en el sofá y luego quiso que le dijera si las había hecho bien. Ya no ha vuelto a hacer más en papel. Ella suma, resta o multiplica de cabeza cuando surge la necesidad de saber algo en concreto. De vez en cuando le gusta mirar en inglés en youtube “My Little Pony” y “Tinga-Tinga”. Ha mostrado interés por saber cosas del cerebro y cómo funciona. También le interesan mucho los pájaros (desde que fuimos a casa de unos amigos y un chico nos explicó cosas sobre ellos) y las serpientes. Quiere que todo el mundo sepa que no son “malas” y que no atacan por que sí. Sigue diciendo que de mayor quiere ser veterinaria. Le encanta hacer pases de “modelos” con sus amigas o en casa con sus hermanos. Otra de las cosas que le encanta es conversar conmigo. Muchas veces me dice: “Mamá, ahora que Urtzi y Naikari están entretenidos y no “molestan” nos podemos sentar y hablar”. Cuando ya estamos sentadas me dice: “Mamá de qué podemos hablar, empieza tú, ¿vale?”. Me encanta charlar con ella. Hablamos de tantos temas que no puedo resumirlos ahora. Ella  y yo aprendemos tanto de estas conversaciones. En el coche también hablamos mucho. Últimamente le gusta mucho ir a la biblioteca del pueblo sola. Ella va primero y se queda una media hora o una hora y luego voy yo y le leo lo que ha escogido. Ha mostrado interés por saber dónde están las diferentes ciudades de Cataluña. Con un pequeño mapa de plástico se las he ido mostrando. Nosotros vivimos en Lleida pero vamos a Barcelona y Tarragona a menudo y, también, tenemos amigos en Girona.
 
 

Urtzi (6 años-casi 7) es un niño muy motriz. Necesita moverse mucho. Le encanta nadar, ir en bici, jugar al football, basket… Su deporte favorito es el hockey sobre patines en pista. Si por él fuera estaría todo el día corriendo, saltando, columpiándose… Una vez ha satisfecho su necesidad motriz le gusta hacer juegos de ingenio, de esos de madera de adultos. Le encanta jugar al ajedrez con su padre e ir en bici con él. Jugar con materiales desestructurados es lo suyo. Ahora vamos mucho a las piscinas o al rio y allí también se lo pasa genial. La playa nos cae más legos y no vamos tan a menudo. Le encanta llevarse la red y “pescar” ranas, peces, serpientes… lo que sea. Los inspeccionamos y estudiamos y luego los soltamos. También ha querido tener su propio correo electrónico desde que Ainara tiene uno. Se ha ido escribiendo con algún amiguito pero no tan a menudo como Ainara. Se olvida de que lo tiene… Sigue muy interesado con el violín y ahora papá quiere comprarle uno para poder empezar a tocar en casa con él. Urtzi lleva una temporada que me pide que le hable en francés. Ha visto que al hablarles,yo, en inglés lo han aprendido sin esfuerzo y de una forma totalmente natural y ahora quiere hacer lo mismo con el francés. El problema es que para mí el francés no es como el catalán, el castellano o el inglés… No lo domino igual y no me es natural hablarle pero de vez en cuando sí lo hago. Le encanta hacerse cositas con maderas, clavos, gomas… Le han empezado a interesar un poco los aviones y han hecho una maqueta con papá. De vez en cuando, sin más, se pone a escribir algo y luego me lo enseña y se va. Está muy interesado en la colección de los “Invizimals” y los cambia con sus amigos. También juega con el Tangram bastante. Sigue interesado en las banderas y cuando ve una no se la pierde y en seguida nos pregunta de qué país es. Tengo que repasarlas porque me he dado cuenta de que no recuerdo muchas. Él no las olvida. Le gustan mucho los juegos con las regletas. Nuestra amiga Marvan ha hecho este librito. Le encanta que le demos masajes en los pies y en todo el cuerpo. Se acuerda mucho del curso de reflexología podal infantil que hice el año pasado  con mi amiga Susagna y siempre que le hago uno me dice “Pero házmelo tal y cómo te enseño Susagna, ¿ok?”. No quiere que se lo haga de cualquier manera o rápido. Tiene un lapbook sobre animales empezado desde hace más de un año y cuando se acuerda de él pone cositas. El otro día empezó a dibujar toda una serie de animales y los clasificó en carnívoros, herbívoros y omnívoros. Le encanta hacer volar su cometa con papá. Le apasionan los insectos y ya tiene una gran colección. La naturaleza es lo suyo, yo le llamo mi pequeño Mowgly. Ha hecho un nuevo amigo el cual le dijo a su mamá que Urtzi y sus hermanas parecen niños de la naturaleza. Supongo que lo dijo porque los ve libres y autenticos.
 
Naikari (4 años y medio). Empieza a tener interés por las letras. Cuando ve una “a” me pregunta si es la de Ainara y lo mismo con la “p” de papá o la “m” de mamá. Le apasiona ver videos de partos naturales. Me coge los libros de embarazo y parto y los mira una y otra vez. Le encantan los cachoros de cualquier especie animal y sobre todo los bebés humanos. Cuando ve uno necesita ir a verlo y tocarlo. Tanto Ainara, Urtzi como Naikari quieren que papá y yo tengamos más bebés. Le encanta jugar a papás y mamás, en especial le gusta parir a sus muñecas. Tiene un amiguito, Said, con el cual juega, a veces,  a parir. Le gusta mucho pegar pegatinas sobre papel. También se pone de vez en cuando a jugar con perlitas montessori o materiales que tenemos de “mates”. Ainara y Urtzi no los han usado casi nada pero Naikari los coge sin más y me pide que me siente a su lado en el suelo y quiere hacer cositas. Le gusta mucho relacionar la cifra con la cantidad de bolitas, fichas… Hace poco me estaba, incluso, planteando vender parte del material que tenemos ya que no se usa casi y esta absolutamente nuevo, pero veo que Naikari lo va usando. Cuando Ainara era aún pequeña para usarlo o interesarse por él lo compramos porque nos pareció interesante adelantarnos a sus necesidades pero hoy he aprendido la lección. La verdad es que son materiales muy bonitos y muy caros pero no imprescindibles. Es una sirenita. Le encanta estar en el agua, mejor dicho, debajo del agua. Nada desde que tenía 2 años y se pasaría el día en el agua. Ha empezado a hablar cómo una pequeña adulta y nos sorprende a todos mucho. Incluso su hermana y hermano hacen comentarios sobre esto. Ya tiene sus propias amiguitas y amiguitos y habla de ellos y los nombra constantemente. Con Ainara y Urtzi nos hacen espectáculos y ella se lo pasa en grande. Le encanta estar con su hermana mayor y hacer cosas con ella. Naikari sigue siendo mi gran maestra (Urtzi y Ainara también). Tiene un carácter fuerte y sabe muy bien lo que quiere, necesita y cuándo y cómo... Me da la oportunidad de trabajar esos aspectos de mí que me cuestan en momentos de conflicto y ajetreo: la paciencia, la calma, la lentitud… Gracias Naikari por ser cómo eres y enseñarme tanto!
 
Algunas de las preguntas que nos han hecho últimamente:

Ainara:
 
¿Por qué las nubes se mueven?
¿Cómo es que el cielo no te acaba nunca?
¿Qué tenemos dentro de los huesos?
¿Por qué los gatos pueden tener hijos entre hermanos y miembros de la misma familia y Urtzi y yo no?
¿Qué pasaría si dos hermanos hacen un hijo? ¿Cómo sería?
¿Por qué la miel es dulce?
¿Qué hacen las abejas para que sea dulce?
¿Por qué hay tantas cosa hechas en la China?
¿Cómo se llama un unicornio macho?
¿Cómo es que un teclado vale 100 euros y un Ipad 500 si el teclado es mucho más grande?
¿Si nos morimos por la noche y ya no nos despertamos, duele?
¿Los caracoles pueden pensar?
¿Por qué en verano a las 10 de la noche aún es de día?
 
Urtzi:
 
¿Cuántas vertebras tenemos los humanos?
¿Por qué los pájaros no se electrocutan al ponerse sobre los cables?
¿Cómo es que no notamos que la tierra gira? (esta se la contestó Ainara)
¿Cómo se formó el mar? (esta también la contestó Ainara)
¿De dónde sale el aire caliente del secador de pelo?
¿De qué temas sabe más papá y tú?
¿Por qué hay agua en el mar y no aquí? (estábamos yendo en coche hacia Montblanc)
Existen 50 mil horas, y 200 mil? ¿Cuántas noches son y días?
¿Quién inventó las palabras?
¿De dónde sale la paja?
¿De dónde sale y qué es el petróleo?
¿Cómo se hacen los metales y los hierros?
¿Por qué las carreteras no se acaban?
 
¿Cómo era el primer ser humano, era un bebé?
¿Por qué el aire no pesa?
¿Cuándo se muera papá donde lo enterraremos, debajo del columpio cómo el conejito?
¿Por qué los gusanos y las serpientes no tienen ni brazos ni piernas?
¿Cómo es que las gallinas pueden comer directamente del suelo y nosotros no?
¿Duele cuando te mueres?
 
Naikari:
 
¿Por qué no tienes pelos en la palma de las manos? (se lo preguntó a su padre)
¿Cómo se hacen los libros para niños?
¿Por qué hay niños que tienen que ir a la escuela si no quieren?
¿Por qué hay gente que come animales?
¿Por qué hacen películas que hacen llorar?
 
 

 

 

jueves, 1 de agosto de 2013

La influencia de nuestra infancia.

La propia infancia
Alguna vez tendremos que reconocer la infancia real que hemos experimentado. Especialmente la distancia que hay entre aquello que nos aconteció y aquello que creemos recordar. El nivel de desamparo, soledad, desarraigo, violencia, abuso, mentiras, engaños, castigos o incomprensión al que hemos estado sometidos, va a marcar a fuego el modo en que hemos logrado sobrevivir en términos emocionales. Si no tenemos un panorama claro sobre las experiencias de nuestra niñez, difícilmente podamos comprender aquello que nos acontece hoy en día. Es indispensable que recordemos exactamente qué es lo que nuestra madre esperaba de nosotros. Qué hemos hecho con tal de ser amados. Hasta qué punto hemos entregado nuestros tesoros para satisfacción de los mayores. Precisamos registrar sensaciones sutiles, anhelos, fantasías, miedos o sueños inalcanzables para abordar una parte de ese niño que fuimos y del que hoy casi no quedan huellas. ¿Qué pasa si no tenemos ningún recuerdo? Es frecuente. El olvido es un recurso fabuloso de la consciencia. Si cuando fuimos niños, hemos vivido situaciones demasiado dolorosas (abandono por parte de nuestra madre, desprecio, falta de amor, exigencias desmedidas, soledad o lo que sea) la conciencia “olvidará” esas escenas. Una vez borradas, podremos seguir viviendo. Sin embargo, las experiencias no desaparecen, sino que se alojan en un lugar invisible, que Freud llamó el “inconsciente” y que luego Jung llamó la “sombra”. Ese “lugar invisible” podemos imaginarlo como el “detrás del telón” del escenario de un teatro. Desde ese sitio escondido, hacen estragos. Por eso es importante –cuando estamos atravesando alguna crisis vital- tratar de recuperar “esos” recuerdos que traen información muy valiosa sobre lo que nos sucedió. Y reflexionar también sobre qué es lo que hicimos a partir de eso que nos sucedió. ¿Es importante recordar esas cosas? Sí, claro. Tan importante como caminar por las calles sin tener los ojos vendados. Andar ciegos respecto a todo aquello que nos ha acontecido nos deja inválidos. Por lo tanto, expuestos a todo tipo de accidentes emocionales. ¿Sirve evocar la propia infancia cuando tenemos hijos? Más que nunca. Porque no podremos comprender, percibir ni compadecer a un hijo; si antes no hemos retomado el contacto íntimo con el niño que hemos sido.
Laura Gutman.